Te miro, pero es evidente que todo ha cambiado, no... si hay algo que sigue como antes y eso es lo que siento por ti.
-¿pasa algo?- me miras fijamente
- em... no- te miro y sigo encontrándote como antes, ese mismo aire especial en tu mirada que tanto me enloquece, tus mismos gestos, tu sonrisa, todo seguía igual.
-yo me voy ¿vas conmigo?- negué con la cabeza. Terminaste de echar las cosas en tu mochila, la tomaste y caminaste a la puerta para irte.
Quería decirte todo, sabía que no debía pero en este momento no me importaba, estábamos solos... tú y yo en esa sala, sin nadie que nos fuera a interrumpir ni a decir nada, nadie mas que nosotros sabría lo que ahí iba a suceder.
-¡Sebastián, espera!- tomé tu mano antes de que abrieras la puerta, claramente me iba a arrepentir de esto pero sinceramente me daba lo mismo, dejé mi orgullo y mi timidez en segundo plano y me decidí a hablar.
-¿que sucede?- me miró muy extraño
-Te amo
-¿qué?- susurraste. Te quedaste parado con una expresión de no entender nada de lo que estaba pasando.
-yo sé que no debería decir esto, porque solo somos amigos ni tampoco debería sentirlo,pero ya no puedo seguir ocultándolo, ya estoy cansada de fingir que te quiero como amigo, siendo que lo que siento por ti es algo que nunca he sentido por nadie, no me interesa nada, yo solo quiero...-me quede callada
-¿qué quieres?- se acercó
-quiero...
Se acercó lentamente, podía sentir su respiración tibia como poco a poco se iba juntando con la mía, su mirada y la mía conectadas como si nos estuviéramos diciendo todo sin decir ni media palabra, tal como antes. Cerré mis ojos y sentí el roce de sus labios, suave y delicadamente, sus manos en mi cintura, mi corazón latiendo a mil por horas, mis manos temblando, esas mariposas en el estomago... una sensación simplemente hermosa. Nos besamos como nunca antes, fue un beso tierno y apasionado a la vez, y me demostró que todos mis sentimientos seguían intactos y que el termino de nuestra relación no me había hecho olvidar nada. Recordé cada uno de los momentos que habíamos pasado juntos, sabía que esto me costaría caro, pero junto a él nada importaba. Me tomó de la cintura y me sentó en una de las mesas, quedamos mirándonos por breves segundos, entrelazamos nuestras manos y dirigió sus labios a mi cuello. El momento era realmente maravilloso pero una parte de mi comenzó a cuestionarse mis acciones "¿qué estás haciendo?" decía mi yo interno, "esto no esta bien", lo sabia, pero a pesar de eso no quería separarme nunca de él. De repente empezó a separarse suavemente de mi.
-Esto no esta bien- susurró
-nadie dijo que lo estaba
-yo no te quiero hacer daño y sé que esto te va a doler...
-entiendo- interrumpí. No quería escuchar todas sus excusas, ni nada.
-Javiera... eres una mujer hermosa, pero en verdad...
-tranquilo, ya te dije que entiendo- eran precisamente estas palabras las que me hacían daño, mas que el hecho de que estuviera con otra persona.- yo... solo necesitaba decirte lo mucho que te quiero y que ni aunque hayamos terminado mis sentimientos por ti siguen igual que antes, pero tengo clara mi posición y el rol que cumplo en tu vida, así que no te preocupes.
-¿por qué? ¡¿por qué?! ¡¡¿¿por qué??!!- "¿qué le pasa?" pensé- ¿sabes algo?...
-dime- se acercó y me volvió a besar-Es un sueño ¿cierto?- susurré
-tal como el primer día- sonrió-no estás soñando, todo esto es verdad.
De repente se sintió un gran ruido, nos separamos rápidamente, un montón de cosas tiradas en el suelo.
-¿Andrés?
...
No hay comentarios:
Publicar un comentario