si no es en el aire?
Pasan minutos
sesenta
sesenta
veinticuatro veces.
Primero, se escucha el ruido familiar de ese estruendo lejano.
Luego, el sonido sordo de una intromisión repentina en la superficie.
Otra intromisión
Un pájaro más.
Ha caído un pájaro más.
Desciende como en cámara lenta,
como si el tiempo disfrutara de su agonía
como si ese quejido rendido que emana su cuerpo, fuese eterno
como si el devenir no quisiera liberarlo de su realización:
La muerte
Pasan horas,
veinticuatro
treinta veces
Tú, y yo.
Dos cadáveres en el fondo de este abismo,
el uno
frente
al otro:
íntimos confidentes del silencio
Me veo
en tu mirar
estático
ausente
perdido
¿Era ésto el paraíso?
¿Este montón de música difusa,
la interminable mezcla de azul y carmín?
¿El apacible ir y venir de una corriente
que nos acaricia sólo a nosotros,
los inertes, los alguna-vez-aéreos,
en nuestro catatónico estado de desposeídos?
La continua burla.
Pasan días
treinta
doce veces
¿Te verás tú en mi mirar?
Nunca respondes...
Siempre tú y tu expresión inmóvil
siempre yo y mis preguntas
Sucede que me es inevitable recordar aquellos tiempos en que éramos
libres
¿Recuerdas?
Cuando por las mañanas volábamos hacia las montañas
y le cantábamos al alba
y el Sol nos abrazaba con su baño dorado
nuestro regocijo
¿recuerdas?
Pasan meses
doce
indefinibles veces.
Silencio
Desintegración
Soledad.-
Me encantó
ResponderEliminar