martes, 7 de julio de 2015

En pausa

La pudredumbre se solidifica
dentro de mis venas
y me voy haciendo lento
con pasos de ceniza y escombros:
Asco.
Las horas corren rápidas
bastardas se fugan
en un auto robado
de algún miserable culiao
y yo me caigo de hocico
entre papeles llenos de letras
indescifrables jeroglíficos
que me declaran la vida:
la muerte:
en pausa,
el sentimiento es para más
mucho más
rato:
la vida y
por (des)gracia la muerte
también.
Enredado en marañas de letras y hojas
veo escaparse
asquerosas fomes y pencas
las horas
como fugándose
en ese hipócrita
reloj sonriente

Pianola

Ella llora y su llanto se escabulle en medio de la ciudad en llamas. 
Algún hombre ha socavado un puño en su piel y le ha tronado la melodía de muerte que lleva escondida bajo su manto de invierno.
Su voz hace años resuena como la música ambiental del ascensor menos solicitado del centro de la metrópolis. 
Otro golpe en seco en su rostro y la sangre labial que se vuelve asteroide en el aire nocturno.
Bajo estrellas artificiales le trizaron la vida ordenada meticulosamente en el calendario. 
Otro dolor como naturaleza, el instinto del animal que escapa.

La virilidad como trofeo.

Despierta con el aroma asfáltico asaltándole el alma.
la mujer
los ve a todos,
sin verlos
flotando
desnuda,
en el océano
que flota 
sobre la tierra
y la sangre menárquica ha cimentado una fortaleza a sus pies.
y la trenza se ha vuelto espada.
y su voz ha brotado del inframundo.
un amor crónico no puede detenerla.
Tan pronto como termina de resucitarse , en medio de la ciudad en llamas, se oye la melodía de vida que lleva escondida bajo su manto de invierno.  


y ella se ha parido infinita. 
y ella se ha parido invencible.



Simone./