Soy una mujer de carne y hueso -Midori presionó su mejilla contra mi cuello-. Estoy entre tus brazos y confesándote que te quiero. Haré lo que tú me digas. Soy un poco alocada, pero me tengo por una chica honesta, una buena chica. Soy trabajadora, guapa, tengo los pechos bonitos, sé cocinar, tengo un depósito de fideicomiso en el banco con lo que me dejó mi padre. ¿No te parezco un buen partido? Si no te quedas conmigo, acabaré yéndome a otra parte.
Haruki Murakami - Tokio Blues.
Ud. y yo señorita viajera, sabemos perfectamente la respuesta, el problema es la decisión del corazón. Hermosa canción la que ha publicado!
ResponderEliminar