viernes, 13 de diciembre de 2013

Tauromaquia

Muerdo la mala hierba
mientras veo cómo el viejo toro muere

Tu dolor es mío
Es mi sangre la que fluye por tus venas
y se derrama por tus llagas, amigo mío.

Fui yo quien te sentenció al entierro
Fui yo quien te condenó a la muerte
mas no fui yo quien te propinó la última estocada:
Ambos sabemos quién fue la única capaz de hacerlo

La voluntad inquebrantable
y el esfuerzo imperecedero
encuentran hoy su descanso
pues la batalla se ha perdido

La bestia abatida me mira en su último estertor
y su agonía entra por mis ojos
hasta mi pecho

Ahora la piel endurecida
Ahora el corazón envenenado
Ahora el fin del camino

A cuántas puertas llamaré
sin obtener respuesta alguna

Hoy se abre un sólo y gran abismo
tan vasto como mi soledad eternizada
Su nombre es Incertidumbre

Atravieso el umbral y me pierdo en ella
El cadáver del toro yace en el pasado




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